Cesáreas en México
por Marian Tudela, Partera Profesional, CPM

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¿Cuántas mujeres de su entorno conoce que hayan dado a luz de forma normal, es decir, por parto vaginal? Y ¿cuántas que hayan tenido su bebé por operación cesárea?

La situación que estamos viviendo en México en la atención de los partos es alarmante, cada vez mas y mas mujeres son sometidas a una cirugía que en la mayoría de los casos no se necesita, con justificaciones que en muchos de los casos no tienen base….Una señora joven en su primer embarazo me comentó: “De 12 amigas mías que han tenido bebés, 11 han sido por cesárea y cuando les pregunto la razón la mayoría ni siquiera sabe por qué. No puedo creer que en todos esos casos hubo complicaciones que ameritaran la cirugía….” La inquietud de esta mujer y su reflexión muy sabia la motivó a una búsqueda de alternativas y de información que sirvió para que ella pudiera tomar una decisión clara y escoger una alternativa para su parto que estuviera en armonía con su forma de ver las cosas. Por supuesto, tuvo su parto totalmente normal, sin complicaciones ni contratiempos.

Hablando de complicaciones, solamente en el caso de una complicación real se justifica la necesidad de la cesárea: cuando la vida de la madre o del bebé están en peligro. Obviamente aquí no estamos cuestionando las cesáreas justificadas; estamos cuestionando las cesáreas que se hacen para terminar pronto, de esa gran cantidad de cesáreas que dejan a las mujeres con un interrogante, la duda de por qué acabé en cesárea y la tristeza de una experiencia que no logran asimilar. He conocido mujeres que años después de una de estas cesáreas siguen sintiendo coraje y dolor al hablar de su experiencia. Y también, lo que es el colmo, las cesáreas que se hacen porque la mujer lo pidió para no sentir el dolor de las contracciones y sin que haya ninguna razón de tipo médico, sino más bien, usando la cirugía como una alternativa para parir.

Los siguientes datos están tomados del libro “Cesáreas, tendencias actuales y perspectivas” publicado por el Comité Promotor para una Maternidad sin riesgos, junto con el Instituto Nacional de Perinatología, y se refieren al número de cesáreas practicadas en hospitales privados de la ciudad de México. Entre septiembre de 1995 y agosto de 1996 el porcentaje de cesáreas del Hospital Santa Teresa fue de 53.3%, en el Ángeles de 62.7%, en el ABC de 44.5%, en el Español de 61.9%, en el Hospital Santa Elena fue de 68.1%, en el Metropolitano de 78.8%, en el Santa Mónica de 69.1 y en el Médica Sur de 59%. Recientemente una señora que tuvo su bebé en un parto perfectamente normal me comentaba que estaba segura de que si hubiera tenido su bebé con el Dr. que estaba viendo hubiera terminado en cesárea, pues piensa que no hubiera tenido la paciencia de esperar a que su trabajo de parto se desarrollara a su propio ritmo.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) ningún país del mundo debe de tener una tasa de cesáreas más alta del 10 %; ya que consideran que si se permite a las mujeres tener sus trabajos de parto con paciencia y sin presionarlas, hasta el 95% de los nacimientos son sin complicaciones. Y de hecho, podemos observar que en los años 60 aquí en México se hacían 3% de cesáreas, en 1990 la tasa había aumentado hasta un 30%; hoy día, solamente 11 años después, la tasa de cesáreas llega hasta un 80% en hospitales privados de todo el país. Lo más preocupante es que parece que los consumidores se sienten incapaces de enfrentar esta situación….

En enero de 1997 tuvo lugar en el Hospital Militar de México el curso internacional Actualidades en la Atención Perinatal durante el cual hubo una enérgica intervención del Dr.Marsden Wagner de la OMS sobre este tema; el cual presentó estadísticas de las cesáreas que se practican en México y los costos que estas intervenciones implican para el país. Unos meses después salió un artículo en el diario Reforma, el 5 de octubre de 1997 titulado “Cesárea, entre el riesgo y el abuso” en el cual encontramos la opinión del Dr. Velasco Murillo, jefe de la división de salud Materna del IMSS, quién aseguraba que la razón que impera en los hospitales privados al momento de decidir una cesárea es económica, mientras que del Dr. Fernando Guízar, presidente de la Asociación de Sociedades Médicas de Hospitales Privados del D.F. rechazaba el factor económico y daba a entender que los médicos de la OMS no saben de los problemas que los gineco-obstetras se encuentran en el momento del parto.

Lo que es un hecho, es que el momento de parir está adquiriendo características cada vez más tecnológicas y la mujer mejicana apenas tiene control sobre su cuerpo al dar a luz. Si hay una complicación y la cesárea se necesita, los riesgos de la operación tienen una justificación y pasan a ser secundarios, pero si no hay necesidad de la cesárea en absoluto tanto la mujer como su bebé se están exponiendo a una serie de riesgos que pueden comprometer su salud y no están justificados. Ya desde el embarazo, y sin causa aparente, muchos doctores empiezan a hablar de cesárea como una posibilidad y van metiendo la idea en la mente de la madre y del padre, llevándolos a conectarse con el temor a que algo suceda; así pues, muchas parejas van conviviendo a lo largo del embarazo con una idea que se les llega hacer tan familiar que la aceptan como una alternativa para recibir a su bebé.

A continuación les presento un extracto de un documento de suma importancia, se trata de LOS DERECHOS DE LA MUJER EMBARAZADA Y SU BEBÉ, que según la Organización Mundial de la Salud tienen todas las mujeres y deberían ser respetados por las personas encargadas de su cuidado prenatal y la atención de sus partos:

  • #7 Es necesario favorecer la formación de comadronas profesionales y de parteras tradicionales que serían las responsables de las atenciones en caso de embarazo normal, parto y puerperio.
  • #9 Sería necesario difundir entre los usuarios de los distintos hospitales informaciones sobre las prácticas en vigencia en los hospitales respectivos, en materia de partos y nacimientos: tasas de cesáreas, de episiotomías, etc.
  • #11 El recién nacido debe permanecer en todo momento con su madre, siempre que el estado de salud de los dos lo permita. Ningún examen justifica que se separe a un recién nacido, sin problemas de salud, de su madre.
  • #13 Los países en que las tasas de mortalidad perinatal son mas bajas del mundo, también tienen las tasas de cesáreas inferiores al 10%. No hay pues ninguna razón que justifique que exista en ningún país tasas de cesárea superiores a este número.
  • #14 No existe ninguna razón objetiva que demuestre que sea necesaria una cesárea en las mujeres que hayan sufrido anteriormente una cesárea segmentaria transversal. El parto por vías naturales debe ser estimulado en las mujeres que hayan tenido una cesárea, cada vez que se disponga de una infraestructura quirúrgica de emergencia.
  • #16 El rasurado del pubis o la administración de un enema antes del parto no es necesario en absoluto.
  • #17 Las mujeres no deberían ser acostadas sobre la espalda durante el parto; se las debe estimular a caminar durante la dilatación y a escoger la postura que deseen para el momento del nacimiento.
  • #18 La episiotomía sistemática no está justificada en absoluto. Deben ser estudiados otros métodos de protección del periné y ser adoptados si se demuestra su validez.
  • #19 El parto no debe ser provocado por comodidad, es decir, no se debe provocar ningún parto sin haber indicaciones médicas precisas y justificadas.

Si los asistentes de partos trabajamos con la pareja en conjunto y aplicamos nuestros conocimientos con honestidad y promovemos que la mujer se conecte mas y mas con la confianza en su cuerpo y en un proceso que es parte de la naturaleza, en lugar de promover el temor y la desconfianza en los procesos naturales, la mayoría de las mujeres pueden dar a luz de manera normal, sin complicaciones y sin necesidad de intervenciones quirúrgicas. Una de las razones mas comunes para hacer cesárea es que el trabajo no progresa dentro de los patrones normales, aún cuando esto llega a variar mucho de una mujer a otra; otra razón es que la mujer es estrecha, aún cuando sabemos que es hasta el momento del parto que vamos a ver realmente qué tanto da de sí la pelvis y si el esfuerzo del bebé por adaptarse a ella es efectivo. He encontrado varios casos de mujeres con pelvis de tipo adecuado que, aunque sin ser muy amplias, permiten el paso del bebé durante el parto. En estos casos lo que se requiere es de paciencia, pues el trabajo de parto puede ser un poco mas prolongado, se requiere de presencia y de estar ahí las horas que sean necesarias monitoreando el proceso y asegurándose de que tanto la mujer como su bebé se mantienen en buenas condiciones.

Las mujeres necesitan regresar al origen de la experiencia, buscar la asesoría y la información que las ayude a recuperar la confianza en sí mismas y en un proceso que forma parte de su naturaleza femenina. Es momento de cuestionar el uso de la tecnología cuando se hace por rutina y sin que sea necesario. Las mujeres y sus familias deben aprender a exigir de sus médicos información completa de cada uno de los procedimientos que les ofrezcan, también deben exigir respeto a la manera como desean recibir a sus bebés y una actitud mas humana que integre los conocimientos médicos con la habilidad para saber aplicarlos en el momento que se requieran.

Un recibimiento cálido, amoroso y respetuoso hace que la experiencia de nacer quede registrada como positiva en el bebé y la codifique como una fuente de estimulación para afrontar de manera creativa las subsecuentes dificultades y crisis de crecimiento de su vida.

“Porque su primera experiencia ha sido tan rica y placentera, este niño será siempre un aventurero. La vida, para el, siempre será un reto que afrontará con confianza y valentía, dispuesto a intentar y probar cualquier novedad que se cruce en su camino”—Dr. Frederick Leboyer, Por un nacimiento sin violencia, 1978.


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